Los arqueólogos tienen la responsabilidad colectiva de facilitar oportunidades y entornos accesibles, inclusivos e igualitarios. Reconociendo que los arqueólogos asumen distintos roles y operan dentro de una variedad de estructuras burocráticas y jerárquicas, deberán dedicar esfuerzos para eliminar las barreras sistémicas que impidan la igualdad de oportunidades para todos. El compromiso con la inclusión y la diversidad en las oportunidades académicas, de investigación y profesionales, a partir de tutorías o cualesquiera otro medio, ayudará a fomentar una arqueología intelectualmente más rica, más equitativa y socialmente cohesionada.